Para evitar los robos en las mieses, el Ayuntamiento creó unas milicias que eran las encargadas de evitar que fueran saqueadas las cosechas que tanto trabajo costaba a nuestra gente. Agradecemos a Ovito que comparta este documento con todos, ya que es parte de nuestra historia y sobre todo por lo bien conservado que está, ya que data de 1941.
Milicias
Ayuntamiento de Val de San Vicente
Santander

Dicha milicia, por parejas montará un servicio de noche o día, de vigilancia y represión de aquellas actividades ilegales, acomodando las modalidades de número, horas de servicio y lugares a las características de ese pueblo y circunstancias en que se cometen los delitos, quedando facultado Vd, para ello.
Los componentes de dicha milicia, quedan autorizados para ............, corta o larga, en cometidos de su servicio, si no la tenían concedida ya.
Dichas milicias dispondrán de la más amplia iniciativa para efectuar pesquisas, interrogatorios y registros, y si en acto de servicio montado, los malhechores en persecución intentan resistir por la violencia, agredir a las fuerzas o darse a la fuga, en el acto de su detención, podrán hacer fuego sobre ellos.
La jurisdicción de esas milicias alcanza plenamente a los compradores de mercancía robada, promotores, encubridores y cómplices.
Todo hecho delictivo o falta lo pondrá en conocimiento de mi Autoridad, como así bien los detenidos en el Deposito o cárcel de San Vicente de la Barquera y acompañando informe por cada individuo acerca de sus antecedentes políticos-sociales, conducta anterior a los hechos y situación familiar y económica.

La resistencia, negativa o denegación de auxilio a cualquier orden que emane de Vd, deberá ser puesta en mi conocimiento y considerándola delito grave, será sancionada con el rigor preciso.
Como quiera que se carece de armas con que dotar a las milicias para la prestación de los servicios encomendados, requiera a los tenedores de ellas en ese pueblo, tanto largas como cortas a fin de que las pongan a su disposición, y haciendo entrega de ellas a las milicias, precisamente en el momento en que vayan a prestar su servicio, que una vez terminado, las depositarán nuevamente en el lugar de recogida y así sucesivamente, hasta que la misión encomendada por la recolección de los frutos se dé por terminada.
Es de advertir que el poseedor de un arma a cuya entrega se niegue a los fines dichos, incurre en la denegación de auxilio antes mencionado.
De su celo, disciplina y buen criterio, espere sabrá interpretar, cumplir y hacer cumplir lo anteriormente explicado, ................................................................................ de lo más mínimo dar lugar a hechos vituperables, pues ello seria sancionado con la mayor rigurosidad.
Por Dios, España y su Revolución Nacional-Sindicalista.
Val de San Vicente 8 de julio 1941
EL PRESIDENTE DE LA JUNTA DE AUTORIDADES
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Todos los comentarios serán leídos y moderados previamente. No se aceptan comentarios tipo SPAM. Ofensas personales, amenazas o insultos NO serán permitidos.
Los comentarios de los lectores no reflejan las opiniones del blog.